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Sunday, 15 August 2010

VILA MATAS AND GONZALEZ FOERSTER IN CONVERSATION AT JEAN NOUVEL'S RED PAVILION AT SERPENTINE GALLERY ON A LONDON SUMMER RAINY DAY!


Jean Nouvel's pavilion at the Serpentine, seen from the distance...


Mr PLB with supermarket plastic bag on his head for rain protection


Enrique Giner protecting himself from the rain with the Evening Standard...


the pavilion seems like a spaceship for Star Wars' red Imperial Guards





Nouvel's pavilion interior, Ibiza meets red wedding tent!


screening above them of 'On the Beach' 1959 Australian film about the end of the world



HUO, DGF, EVM


Dominique Gonzalez-Foerster, Enrique Vila-Matas reading the passage of Dublinesca in which DGF appears as a character.


Park Nights
Enrique Vila-Matas and Dominique Gonzalez-Foerster
Friday 13 August 8pm
at Serpentine Gallery Pavilion 2010 designed by Jean Nouvel

Though she is a character in Enrique Vila Matas’ latest novel Dublinesca, Dominique Gonzalez-Foerster is much more than a character. She is a personal friend of the writer and an artist, very much admired by him. Vila-Matas has always been fascinated by the way Gonzalez-Foerster, in her daring installations, marries cities and literature, films and hotels, architecture and abysses, psychic geographies and rain. The exchange of ideas and artistic dialogue between Vila-Matas and Gonzalez-Foerster has existed since they first met in Granada. They arrived at a reception in a hotel at the same moment and recognised one another at once as if they had always known each other. The event at the Serpentine Gallery offers the possibility of a new exchange in their international and animated conversation since they began to 'fictionally' work together.

Enrique Vila-Matas (born 1948, Barcelona) has led a very long and outstanding literary career and is one of the most prestigious and original writers in contemporary Spanish fiction. He is the author of several books which, as a trademark of his genius, mix different genres. Among his works one should not fail to mention: La asesina ilustrada (Tusquets, 1977), Historia abreviada de la literatura portátil (Anagrama, 1985), Extraña forma de vida (Anagrama, 1997), El viaje vertical (Anagrama, 1999. Rómulo Gallegos Prize), Bartleby y compañía (Anagrama, 2000, trans. Bartleby and Co., The Harvill Press, 2004 – New Directions, 2007), El mal de Montano (Anagrama, 2002, trans. Montano’s Malady, The Harvill Press, 2007 – New Directions, 2007), París no se acaba nunca (Anagrama, 2004, trans. Never Any End to Paris, New Directions, forthcoming) and Dietario Voluble (Anagrama, 2008). He is the recipient of several awards such as Premio Rómulo Gallegos 2001 (El viaje vertical). Bartleby y compañía was selected as the best book of the year by French booksellers and was awarded the Ciudad de Barcelona Award and the Fernando Aguirre-Libralire Award. El Mal de Montano (Premio Herralde, 2002) has been granted the Critics Award both in Spain and Chile, as well as the Prix Médicis in France and the Ennio Flaiano International Award. Doctor Pasavento (Anagrama, 2005) won the Fundación Lara Award 2006 and the Real Academia Española Award 2006, and El viajero más lento won the Elsa Morante Litterary Prize 2007. After Dietario voluble, Vila-Matas published Ella era Hemingway / No soy Auster, two short texts published by Alfabia in their Cuadernos Collection. His latest book is the novel Dublinesca (Seix Barral, 2010, trans. Dublinesque, The Harvill Press and New Directions, forthcoming). His works have been translated into 30 languages.

Dominique Gonzalez-Foerster was born in 1965 in Strasbourg, France. Among her recent solo exhibitions are projects for The Turbine Hall, Tate Modern, London (2008); MUSAC Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y Léon (2008); Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris / ARC, Paris (2007); Kunsthalle Zürich, Zurich (2004); and Centre Georges Pompidou, Paris (2002). Her work was on view in Making Worlds, 53rd International Art Exhibition, La Biennale di Venezia, 2009. She also participated in Skulptur Projekte Münster (2007) and Documenta XI, Kassel (2002). She is the recipient of the 2002 Marcel Duchamp Award, Paris, the 1996—97 Mies van der Rohe Award, Krefeld, and the Villa Kujoyama, Kyoto artist residency in 1996—97. In November 2009, she presented, in collaboration with composer Ari Benjamin-Meyers, a new performance in New York City as part of PERFORMA 09. Gonzalez-Foerster lives and works in Paris and Rio de Janeiro.

Park Nights
Park Nights is an annual series of music, theatre, performances, talks and film screenings stages on Friday nights in the Serpentine Gallery Pavilion, this year designed by Jean Nouvel. Park Nights culminates on the weekend of 16 and 17 October with Map Marathon, the latest in the Serpentine's series of Marathon events, conceived by Hans Ulrich Obrist.

Sunday, 19 October 2008

ENRIQUE VILA MATAS ON DOMINIQUE GONZALEZ FOERSTER'S TH2058

La Crisis
Enrique Vila Matas

- Es medianoche. Llueve en Nueva York. Estoy escuchando Blue velvet cantado por Bobby Vinton. ¿Cómo era aquello de Samuel Beckett, al final de Molloy? Ya recuerdo: "Entonces entré en casa, y escribí: 'Es medianoche. La lluvia azota en los cristales'. No era medianoche. No llovía".

Pero es medianoche. Y estoy en Nueva York, y llueve, y escucho a Vinton. Llueve detrás de los cristales, llueve y llueve. Me gustaría estar ya en Londres, en la Turbine Hall de la Tate Modern. Allí diluvia. La sala acoge TH.2058, la instalación artística de Dominique González-Foerster. ¿Artística? Se puede debatir este aspecto. De hecho, sería interesante que se hiciera. Dominique no ha perdido nunca de vista una vieja pregunta duchampiana de 1913: ¿es posible hacer una obra que no sea una obra de arte? Ella considera que sigue siendo una cuestión más que pertinente. Para Dominique, es más fácil hacer una obra de arte obvia -una pintura, una escultura- que algo que esté en el límite: "A veces me han preguntado si lo que hago es verdaderamente arte y siempre me ha gustado ese momento de duda porque significa que toca la zona de la definición del arte. ¿Cuál es la frontera? Ésa es la principal pregunta de mi trabajo".

Huida de lo obvio y de la repetición, a través precisamente de la repetición. Trabajo en la neblina de la frontera del arte y la vida. En esa gran sala de turbinas junto al Támesis, Dominique ha dejado, entre las 200 literas metálicas que allí ha instalado, objetos que fueron míos, novelas muy especialmente. Si se queda sin libros, Dominique entra en un desconcierto completo. "Una vez me di cuenta demasiado tarde, en el avión, en un vuelo de 11 horas, de que había dejado todos mis libros en la maleta y casi entré en pánico".

Me preguntan mucho últimamente -una moda mediática- por el futuro del libro y me ha parecido observar que nadie quiere ver que la operación de leer, estrictamente mental, sigue siendo exactamente la misma desde hace más de 20 siglos. Nada en ese sentido ha cambiado. Y quien crea que cambiará por los nuevos avances técnicos y la disposición de las fichas en un supuesto nuevo tablero de la lectura es que nunca ha confiado en su imaginación de lector. Y bueno, aun suponiendo que todo fuera a peor, siempre quedaría el último lector, que sería aquel que aun leyendo mal, malinterpretando, sería el porvenir de la literatura. Un solo lector -el último lector, que diría Piglia- puede llegar a sostener en un momento todo el peso de la literatura sobre sus hombros.

- La instalación de Dominique sitúa al visitante en un Londres apocalíptico del año 2058, donde llueve despiadadamente, sin tregua alguna, desde no se sabe cuándo. El gran diluvio ha transformado la ciudad y también el vestuario, la imaginación y los deseos de sus ciudadanos, que han entrado en crisis y ahora sueñan con imposibles climas secos. El diluvio ha provocado extraños efectos, mutaciones en algunas célebres esculturas urbanas, que no sólo se han visto erosionadas e invadidas por la humedad, sino que han crecido de forma monumental -esculturas de Louise Bourgois, Calder, Henry Moore, Nauman, Oldenburg- y ahora parecen plantas tropicales o gigantes nerviosos y sedientos.

Para detener esa tropicalización o crecimiento orgánico de las esculturas, la ciudad de Londres ha decidido almacenarlas en la Sala de Turbinas. Y ahora se encuentran rodeadas de 200 literas que, a modo de refugio ante el diluvio, acogen día y noche a hombres que duermen -homenaje al título de un libro de Perec- y demás fauna urbana, gente alterada por un diluvio que recuerda aquella pesadilla tropical de la lluvia en Macondo, sólo que ahora convertida en una agobiante realidad y subrayada por la extraña película que puede verse en una pantalla gigante de la sala: una especia de última cinta beckettiana, compuesta de fragmentos del cine de Truffaut, Peter Watkins, Antonioni, Chris Marker, George Lucas, Nicolas Roeg y Godard.

De Dominique me ha fascinado siempre la forma en que conecta literatura y ciudades, películas y hoteles, arquitectura y abismos, geografías mentales y citas de autores. Tiene, entre otros puntos de referencia, la actividad de aquel Godard que insertaba frases de otros autores en medio de sus películas e iba creando una atmósfera de fin de época, de extremada cultura de la cita y de cataclismo. Conecto bien con Dominique y en los últimos tiempos la acompaño en sus instalaciones. Dicen que es verdad todo lo que las personas han pensado alguna vez. Este verano imaginé que, entre las literas de la sala de turbinas, por allí donde ahora están algunos objetos míos, Dominique lograba que sonara en directo una música indefinida, mezcla de instrumentos de cuerda con guitarras eléctricas. El ritmo que se escuchaba, acompasándose al rumor del diluvio universal, era como un desfigurado jazz del futuro, un estilo musical híbrido en memoria de un tiempo que tampoco fue feliz. Y es que en realidad nunca hemos sido felices. Y ni siquiera se sabe si vale la pena intentarlo. Algo sí parece previsible: será desdichada Londres en 2058, y más aún en 2666, cuando difícilmente, si la lluvia persiste, continuará existiendo. Nunca fueron felices nuestras ciudades y no hay indicios de que esa inercia pueda cambiar. Aun así, en el refugio londinense contra el diluvio, con el fondo monótono de la lluvia salvaje y en medio de una atmósfera general de cultura de la cita y de cataclismo, suena de vez en cuando, en plena crisis, la voz de Sinatra, tan oportuna como siempre, con una canción de título sarcástico. Es una canción terrible, porque dice la verdad. The best is yet to come. Lo mejor está por llegar.

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/crisis/elpepiespcat/20081019elpcat_4/Tes